ANTECEDENTES FLOR D’AMETLLER

La gallina Flor d’Ametller es una raza autóctona de Cataluña que se cría desde hace muchos años en zonas rurales, caracterizándola por ser una gallina pequeña (enana), elegante y vivaracha, de diferentes colores de base, pero siempre moteada de blanco, recordando los pétalos de las flores del almendro.

Se valora en el gallinero por su capacidad de incubar, tanto sus propios huevos como los de otras especies, con un carácter dócil que la hacen un animal fácil de criar.

Su recuperación es relativamente reciente, así como su selección ya que el número de ejemplares era muy escaso y se temía por su desaparición

El origen de la gallina Flor d’Ametller no está muy estudiado, como en otras gallinas, por falta de documentación técnica y visual que nos presenten donde y desde cuando se criaban estas aves.

Disponemos de información oral procedente de personas del mundo rural que nos trasmiten su presencia a lo largo de diferentes generaciones. Gracias a estas aportaciones podemos conocer y disfrutar de las Flor d’Ametller

Todas las informaciones nos hablan de una gallina de tamaño reducido, con una característica en su plumaje; el moteado blanco base de su denominación por aproximación a la naturaleza de la zona con grandes plantaciones de almendros. Coinciden que tenía una cresta sencilla y las patas (tarsos) blancas.

Estos testimonios se encuentran en la mitad sur de Cataluña (principalmente las comarcas denominadas Penedés, Camp de Tarragona, Barcelonés, etc..). También se conoce su existencia, de estas aves, en otras comarcas de Girona o de Cataluña interior.

Uno de los criadores a quien se atribuyen en buena parte la existencia de esta raza en Cataluña es el Sr. Ignasi Ferré de Valls (Tarragona) que conservaba un buen lote de Flors d’Ametller en la década de los noventa del pasado siglo. Principalmente a partir de este lote y de algunos animales recuperados de otras casas de campo, se inició su recuperación. Algunos criadores como los Srs.  Pep Ferré, Xavier Jiménez y Ramon Amenós empezaron a criar y seleccionar para ir presentado la flor d’ametller y darla a conocer como raza autóctona. Posteriormente se constituyó l’Associació d’Avicultors de la Raça Flor d’Ametller (ARFA) que se preocupa por el mantenimiento y definición de esta gallina